Editorial
Este soy yo, LUKAS, profundamente feliz y esperanzado, creyente y enamorado, aferrado a mis emociones, a mis ideales y a mis sueños, sincero, testarudo, con pretensiones de sabiduria y arranques de locura, silencioso y observador, humilde creatura, insignificante y magnánimo señor, de palabras dulces y prosa ligera, poeta, arquitecto, pintor, mueblista y aprendiz de abogado, un romántico, anticuado liberal, alegre caminante incansable, aqui estoy siguiendo un sueño, buscando mi lugar en la vida, buscando la verdad, persiguiendo mi estrella, luchando y amando, en fin, viviendo.
Ver todo mi perfil


Blogs que me han ayudado

Cuantos han subido


visitas
desde septiembre de 2006

Déjame un mensaje:


Piensalo...


viernes, septiembre 08, 2006

La píldora del día después


No quiero hablar ni sobre sexo, ni sobre el aborto, ni sobre la comunicación con los padres, ni sobre el rol del gobierno. Si me interesa reflexionar acerca de la sociedad que construimos, aquella en que todo y todos se vuelven desechables, incluso hasta nuestros propios actos, la sociedad en que ya no es necesario hacernos responsables por nuestras decisiones, por que siempre va a haber alguien o algo que nos permita eliminar los efectos de aquello que hacemos y de lo que luego nos arrepentimos, si es así yo también quiero mi pildora del día después, exijo que se invente una píldora para después de pelear con quien amo, para después de reprobar un examen para el que no estudie, para después de haber tomado más de la cuenta (creo que para esto ya hay algunas), para después de no haber hecho el trabajo que debia, para después de no haber saludado a un amigo para el dia de su cumpleaños, etc. es decir, exijo que inventen la pildora del arrepentido...(incluso podría llamarse ARREPENTINOL) y que elimine todos los efectos de aquello que hacemos y que luego deseamos no haber hecho nunca.... lejos sería la más vendida en el mundo, seguro más que la aspirina y el viagra...(hasta compraría acciones del laboratorio que la hiciera, talvez mejor me dedico a la ciencia)...

Pero NO señores, mas allá de cualquer elocubración irónica acerca de nuestra realidad, esto es totalmente inconcebible, en primer lugar sabemos que la ciencia no es capaz de inventar tal cosa, y por más que trate de parecerse a lo que creemos que es Dios, jamás lo conseguirá, y en segundo lugar porque no podemos seguir en este rumbo, encaminémonos en una senda iluminada por los valores, y ni siquiera me refiero a los más altos valores morales del amor y la castidad, que aunque son estrictos, rigidos y esten un poco fuera de contexto, son muy buenos (siempre que alguien los pueda practicar) ya que este no es el momento ni el lugar de dictar clases de moral, para eso estan los curas, el opus dei, el futuro de chile, la udi y uno que otro seguidor del cura Hasbún, yo quiero destacar un valor medio mirado en menos, que aveces no esta muy arriba en la famosa lista de valores que nos hacían hacer en clases de religión o de filosofía (para algunos), sin embargo es un valor muy práctico y que debe estar presente en todas las aristas de nuestra vida : La responsabilidad, inculquémosle al menos esto a los jóvenes y adolescentes y pongámoslo en práctica nosotros los adultos: seamos responsables y construiremos una sociedad mucho mejor, responsabilidad de los padres, de los hijos, de los profes, del gobierno, de los doctores y de todas las personas, evitemos aquello de lo que después nos arrepentiremos por que el ARREPENTINOL no existe, en cambio existe la culpa, que nos acompañara siempre. Por eso creo que esta famosa pastilla del día después (Postinor II) si bien puede significar un remedio en casos extremos, también puede producir una enfermedad social si se abusa en su consumo, ya que no es la panacea que algunos han querido mostrar, en un contexto general solo se trata de otro mal menor que debemos tolerar por el bien general de la comunidad, pero que en ningún caso puede transformarse en la regla general.

Recibo críticas, aunque solo quise aportar una visión distinta a debate actual sobre la responsabilidad o irresponsabilidad sexual de la juventud chilena.(de si es abortiva o no lo es, eso lo determinara la ciencia si algún día se pone de acuerdo en el criterio para definir el comienzo de la vida, lo que me interesa es no fomentar una sociedad irresponsable)

2 visitas han dicho algo:

Fernando MG dijo...

y es responsable traer al mundo niños que solo van a venir a sufrir?
truncar la niñez de niñitas de 13 o 14 años?
chantarle guaguas a los abuelos mientras los niños-papas se van a estudiar a la universidad o se desligan de sus hijos?
ni hablar de aquellos frutos de relaciones incestuosas o de violaciones
si, seamos responsables, y eso se lo digo al gobierno, a la sociedad chilena: dejemosnos de hacernos los locos con el tema, asumamoslo, estamos en una sociedad altamente erotizada en la que nadie se hace cargo de verdad de la educacion sexual, y escudandose en que son temas valoricos y propios de la familia, no se hace nada. Y la familia no educa, la iglesia prohibe, cortalá!!!
y si existiera el arrepentinol, no lo usarias?

Sergio Olmedo dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo. Pienso que como sociedad hemos perdido el sentido de la responsabilidad y que como país estamos decayendo rápidamente. En busca de una "tolerancia" mal entendida nos hemos ido despojando de nuestros valores fundamentales para convertirnos en seres moralmente neutros y sin opinión ante la sociedad. Nuestro único valor parece ser que cada quién haga lo que quiera como si la conducta de nuestros vecinos no tuviese ninguna influencia en nuestras propias vidas. Nosotros somos responsables de construir el país que queremos, de reconocer y defender los principios sobre los que se debe basar nuestra sociedad. Somos campeones de los parches, parchamos los hoyos en las calles, arreglamos los autos con alambritos y, como broche de oro, tenemos la pastilla del día después para parchar nuestras vidas y quedarnos tranquilos ante nuestra propia incapacidad de transmitir principios a nuestros hijos y a nuestra sociedad. Respecto al valor del amor y la castidad que mencionas, pienso que no sólo no son rígidos ni extemporáneos sino que valorar la santidad se ha convertido en una necesidad. Basta mirar y escuchar lo que pasa a nuestro alrededor. Eres un poco más joven que yo, por eso te recomiendo no perder tu oportunidad. Persevera en tus valores, convérsalos con tu pareja para que sean fundamento de su proyecto de vida y que, a su tiempo, sea también fundamento de la educación de tus hijos(as). Creeme que así tus hijos(as) nunca necesitarán la pastilla del día después.

Para cerrar... un dato friki